Luz natural del
sol atraviesa la gema
Por diferentes ángulos
y caras del cristal
El ojo capta los
finísimos rayos brillantes
Distintos
colores se proyectan
Inmensos
raudales impresionantes
De belleza luminosa
Desde una
pequeña piedra preciosa
Sin herir ni perturbar
la pupila
La gema superó
la flor.
Por: Christian Benítez Cañizares

No hay comentarios.:
Publicar un comentario