Reconocimiento del Dios inmaterial, semejante al espíritu
santo de la trinidad de los católicos.
Pienso en dos Dioses el Padre y el espíritu santo, Jesús
queda excluido ya que es la personificación de Dios.
Al espíritu santo lo llamaré la esencia vital que consiste
en estar en armonía con el entorno, el resultado de una conciencia de Dios como
esencia vital.
Para estar con la buena vibración de la esencia vital hay
condiciones y comportamiento a más de la revelación de tal esencia vital.
En esta concepción teológica el cielo y el infierno están
aquí en la tierra en nuestro mundo y no en una vida posterior a la muerte.
Por: Christian Benítez Cañizares.
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